Los chupacreatividad: 5 tipos

La cara que se te queda después de encontrarte con los chupacreatividad.

En la universidad, un profesor comentó que en su trayectoria profesional se había dado cuenta que cuando alguien tiene una idea creativa, cuando la comenta, mucha gente tiene la necesidad de apoderarse de ella, intentando poner sobre ese pensamiento original,  otra idea o variación, por insignificante que sea, con el único objetivo de decir que es suya también.

Cuando lo oí esa primera vez no le di la más mínima importancia, pero hoy 10 años después de acabar la carrera y ejercer los mismos profesionalmente, tengo que decir: Cuanta razón tiene.

Enumeraré algunos ejemplos con los que me he topado, teniendo en cuenta que se han dado cita en proyectos pequeños y muchos de ellos relacionados con el diseño gráfico, el namming…etc

1º  EL SABELOTODO

Ese ser que después de contarle una idea genial-maravillosa-fantástica, en el momento que tienes los ojos abiertos como platos esperando un:  ¡Eres un crak tio! Te dice:  (pero además sonriendo) ¡sí! eso es lo que te comenté yo hace tiempo.

Entonces llega el momento sufflé ( es decir, lo que le pasa al sufflé si abres el horno antes de tiempo)

Mientras piensas hacia adentro:  Al que se le ocurrió poner un palito en un caramelo, también le dijeron que los niños se ensuciaban mucho comiéndolo, pero eso no significa que la idea sea en parte suya.

2º  EL PORQUE ESTABA YO

Este es uno de los más habituales, donde se junta ignorancia creativa (y de otro tipo en ocasiones) con el sentimiento de “soy el que paga”

Se empeñan primero en estar delante del que está trabajando para ir explicando lo que quieren (no entienden que para eso está el briefing). Después, cuando por fin dejan trabajar, les entregas el boceto final y sienten la imperiosa necesidad de recolocar algo, aunque quede peor, pero así pueden decir  “porque estaba yo”.  Entonces quien modifica la creatividad dice entre dientes y con una sonrisa estupenda: “porque pagas tú”

3º  EL CASI CREATIVO

Hasta ahora este se me ha dado con poca frecuencia, pero lo he visto mucho con otros compañeros y sinceramente es el que más toca  la moral.

Tiene nociones de programas tipo corel y paint, le gusta la comic sans y tiene un mac porque es de diseñadores.

Te busca para que le hagas de brazo ejecutor aparentemente, porque él lo tiene todo controlado. Cuando llega la hora de la verdad, te aparece con una carpeta con fotos para escanear o a lo sumo con imágenes a baja resolución extraídas de google. Sin tipografías, ni imagen corporativa, ni…

Cuando pasas de su material, sin que se note demasiado y le haces un boceto nuevo, le gusta, se cree que lo has sacado de lo que te ha traído y te dice orgulloso: “Claro, esto es lo que yo te decía”.

Si la mandíbula no te ha tocado la mesa de trabajo, es porque ya estás escarmentado. Sinceramente “Qué atrevida es la ignorancia”

4º EL ME HUBIERA GUSTADO QUE SE ME OCURRIERA A MI

A este ser le sucede que tiene un deseo tan tan grande de que la idea se les hubiera ocurrido a él, que llega un momento que en su mente sucede un trastorno que les permite creerse que esto ha sido así. Y por tanto son capaces de decir públicamente “ha sido idea mía” pero aquí no acaba todo, es que lo suelta delante del autor real de la idea. Como diría un amigo “Pa flipar”

No es ciencia ficción, esto lo he vivido en mis propias carnes y tengo testigos.

5º EL Y SI…

Este es el más común con diferencia. Aparentemente disfrazado de feedback creativo, empieza a dar ideas para mejorar la original. Hasta ahí es todo perfecto. Pero cuando las  ideas propuestas empiezan a irse del objetivo, o se empeñan en defender una de esas variaciones  hasta quedarse sin argumentos, es cuando le debes de decir de alguna forma cortés: ” para, no tienes cabida en esta idea genial”

Bueno estos son los 5 casos que recuerdo haberme encontrado. Seguro que en alguna ocasión todos hemos sido un poco chupacreatividades sin ser conscientes, pero ¿no sería genial reconocerlo?

Por la defensa de la propiedad creativa, por insignificante que sea.

Imagino que muchos tendréis casos parecidos, que me encantaría conocer para ir ampliando la lista. Cuéntame el tuyo, el que tienes la espinita que aún no te has sacado.

Nota: La imagen de este artículo ha sido extrañida de es.paperblog.com http://xurl.es/tv4bj

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